Días iguales, días distintos.

Hoy es uno de esos días en los que no te mueves de tu habitación (mentira, eso lo voy a arreglar ahora mismo) pero que sabes que ese es tu sitio. He hablado con amigos, he leído, he escuchado música y, por supuesto, he dormido. A las 7 y media de la tarde, además, hay alguna otra persona haciendo lo mismo que yo en la otra punta del mundo (Galicia, para ser más exactos) Lo sé porque me lo ha dicho. Además la echo de menos. Pero hay otras muchas cosas que me gustaría hacer hoy. Me gustaría estar en Madrid, aunque fuera en la resi para haber estado en la N3 con ****, **** y H********. Pero no, una vez más te despiertas y piensas: “En que cama estaré hoy” pues en la tuya, estás en la tuya. Pero miras alrededor y es otra habitación, y esa es la realidad, ya no tienes cama. Estás de alquiler, como hace ya tiempo, pero hoy duele más. La única y verdadera cama que me queda está vacía. Aunque en muchas otras podría estar hoy muy a gusto. (Se me entienda bien, en una cama te puedes sentar a leer un libro y a charlar con alguien, no voy por el lado libidinoso de mi mente)

Fuera de esas camas hoy hay gente que se reúne para debatirse en un volcán de emociones, y pretendiendo ser irónico, me refiero a ver la televisión. La marea roja se vuelve negra y el mejor piloto del mundo, según dicen los entendidos (porque la gente que sale en la tele sabe lo que dice) va a volver a serlo. Pero hoy eso no me importa. Es una espinita muy pequeña. Del fútbol mejor ni hablamos porque me da igual. Ojalá ganasen los 2 para ver mañana camisetas conocidas por el Campus.

No ha sido un mal día, ni siquiera estaba triste. Ni siquiera lo estoy ahora. Pero como luzco orgulloso mi bandera gallega en mi corazón (la procesión va por dentro) hoy estoy muy lejos. Sólo tengo un par de personas, aparte de mi familia, en cada puerto de este mar de vida en el que estoy. La gente que no me conoce no sabe nada de mi. Los que me conocen un poco más saben que soy reservado para mis cosas. Pero sólo aquellos que me conocen de verdad saben que necesito compartir esas cosas. Y hoy no puedo. Las palabras están demasiado caras, y sólo me queda chapurrear en el teclado.

Lo siento, pero no escribo para que os guste. Esos son otros días.

Para todos los que hoy se sienten como yo, y los que se acuerdan de mi, y los que no pero yo sí de ellos, y para mi mamá.

Felicidades Mamá. Os echo de menos. Hasta muy pronto.

3 Responses to “Días iguales, días distintos.”

  1. arpia49 Says:

    Bueno… Un abrazo. Lo demás está de más ;)

  2. yo xDD Says:

    ¡Ánimo! Todos estamos igual, pero el caso es que estamos por si algo se necesita.
    Ya en nada vamos a casa y todo vuelve a la normalidad durante un par de días.
    Nga, un besito!

  3. Mirimiri Says:

    No todos los días son iguales, tiene que haber algunos como este domingo para pensar y sentirse nostálgico, pero no dejes que te venza la nostalgia porque el tiempo pasa muy deprisa! Vive tu presente donde estás, los que te importan seguirán estando por muy lejos que estés tú.
    Mua

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