La salida.
El miércoles, a eso de las 12 de la mañana salí del examen. Hacía buen tiempo, aunque no me iba a dejar engañar por unos rayos de sol. Miré el reloj y como la cosa no podía retrasarse más llamé al Chacal. Apareció enseguida. Como siempre se confundía con el entorno. Conocía ya el idioma y las costumbres de la zona y se había ataviado con una discreta palestina que bien podía haber sido de Richelieu o de Orvua.
Tras coger los macutos y conseguir el medio de transporte nos dirigimos a la frontera.
Al cruzarla no notas nada raro, pero enseguida una sensación rara te empieza a brotar en el cuerpo, son las ganas de ir al baño. Pero en Suiza hay que pagar por ello, normal. Así se levanta un país.
Tras recoger al resto de la expedición nos dirigimos al primer refugio. Allí conocimos a Glen Mayer. Un escocés que nos acompañó durante todo el viaje. A unos más que a otros, pero allí estaba. Glen es un puro escocés, de toda la vida. No es pesado y va a donde le lleves. Aunque por las mañanas me han dicho que no hay quien lo aguante.
El jueves por la mañana visitamos Geneve (del latín Ginebra) Es una ciudad sorprendente ahora, pero parece que no hayan renovado nada desde los 60. Por lo que uno se imagina que en esa época debía ser la referencia. Es como Monaco pero sin el glamour, en su lago se agolpan cientos de embarcaciones que esperan al verano para navegar mientras ves el Mont Blanc. (Eso sí, se nota que hay pasta, pero pasta pasta) En la misma línea me atrevería a afirmar que Zurich es bonito, aunque no he podido verla de día. De noche es puro gatumen, pero eso ya es otra historia. Antes de abandonar Ginebra, tal y como estaba planeado, nos reunimos con nuestro contacto en el CERN. Ultimamos los detalles para que todo estuviera a punto para la visita de Touriño al día siguiente. No hubo gran regocijo, pero fue interesante.
El viernes se convirtió en el día de los Alpes. Los Alpes son como el Tremuzo pero un poco más bajitos y nieva bastante. Aparte divide en 2 Europa, separando Italia del resto, del mismo modo que el Tremuzo separa la Sierra de Outes del resto. Tras dejar la autopista, la carretera en Films y el camino de vacas un poco más adelante finalmente hubo que aparcar el coche y subir monte arriba (ayudados por unas escaleras) para llegar a las Termas de Vals. Hemos conseguido algunas imágenes de manera reprochable para que ilustren el momento desde el exterior (El chacal pronto nos surtirá de más material saqueado del interior del edificio, cuando reciba los carretes en París)
Y hasta aquí puedo escribir. Fuentes fiables me indican que es hora del almuerzo, que he de llevar con riguroso control tras esta semana a base de Trigo y Cebada.
Fin de la primera parte.
Actualizemos: Ya soy famoso. Ya salgo en la página de celebridades de ManoloLaNuit
Definiciones útiles:
Gatumen: Del latín Gatum, Acusativo singular de la segunda declinación, género femenino, conjugado en 3ª persona del plural del activo subjuntivo. Vamos, que Zurich estaba lleno de gatas.

Noviembre 17th, 2006 at 3:45 pm
Grande viaje lleno de personajes, jeje!!!
Y acompañado de un gran caldo como el glen mayer
Venga un saludo crack