El angustioso caso de la cucaracha francoparlante
Escuchando:
Massive Attack - Angel
Es sábado por la tarde, y en contra de lo que debería estar haciendo aquí estoy. Cumpliendo con mis obligaciones. Obligaciones que comprenden escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo. Pues bueno, esta es la parte del libro.
Así lo he decidido, puesto que esto no es un diario algo tendrá que ser. Tendrá por tanto una duración limitada y será impreso en papel de 90gr/m2 y acabado mate. Por supuesto: Pasta dura e ilustrado en color. En una tirada inicial de 1 ejemplar. Ampliable en función de la demanda.
De mi último libro publiqué la friolera de 5 ejemplares, todos bajo pedido y entregados según fecha de solicitud. Uno para mis padres, uno para mis abuelos, uno para mi residencia y dos para la universidad. Era mi Proyecto de Fin de Carrera. Un éxito mediático del que los número hablan por si solos. El 100% de las personas que han entrado en casa de mis abuelos en los últimos 18 meses lo han visto, con las correspondientes explicaciones de Secundino Gómez, ilustrado en el tema y abuelo del autor.
Esto no es un diario por varios motivos. El primero es que no tiene un candado de esos tan monos de combinación de 3 dígitos (claramente insuficiente, 1 hermano con sed de venganza tiene tiempo más que suficiente para probar las 1000 combinaciones disponibles 1 por 1 e incluso comprobarlas un par de veces, por si acaso) El segundo motivo es que no lo leo yo y sólo yo. Nunca he tenido diario. Para hacer un diario hacen falta varias cosas: Cosas que contar (q las tengo) y autodisciplina (cosa que lamentablemente desconozco, y si hemos sido presentados discúlpeme, no era mi intención molestarla) Este 2º motivo motiva mi presencia ante el ordenador ahora.
Y es por eso, que me siento una cucaracha, por no hacer lo que debo.
Así que en esta fría (para variar) tarde de otoño me voy a poner a estudiar YA.
PD: Mucho mejor lo de la música arriba, más feote pero así la escuchais mientras lo leeis.
Diciembre 17th, 2006 at 1:57 am
Pues sí, mucho mejor la música arriba. Ha hecho que la escuche mientras leo tu post!!
Y bueno… es lo que tienen las nulas ganas de estudiar, te sientes de todo! Besicos
Diciembre 17th, 2006 at 5:45 pm
Espero que nunca hayas tenido sed de venganza. En caso de que la hayas tenido me alegro de no tener una combinación de 3 dígitos en mi candado y también me alegro de que al abrirlo habrías encontrado las páginas en blanco, pero es la consecuencia de ser chica y hacer la comunión.
Me encanta leerte.
Un besazo!
pd: yo voy a querer un ejemplar!!!
Diciembre 17th, 2006 at 8:01 pm
Te había escrito el comentario entero y se ha ido la luz en casa. Empecemos de nuevo. Te decía que obviamente es difícil, pero no porque sea aspirante a ‘eso’ que llaman periodista, tristemente en mi facultad no nos obligan a leer mucho (lo mío viene innato por inculcación infantil) y tristemente apostaría que 2/3 de mi clase no saben nada de premios nobel y menos del planeta (premio que odio por cierto), pero por unas semanas habrías acertado, el de Haddon lo tengo pendiente. Me lo recomendó un Erasmus.
Podría darte la pista más fácil, que leyeras mis post, TODOS, pero no te incitaré a esa tortura, y podría darte otra, que tu solo has usado: no mires en mi lista de libros. Veo que no lo has hecho. Así que te daré una tercera: el autor y yo compartimos algo que de mí puedes ver y en él tendrás que buscar.
Pd: explicación a pd1, ína no tiene por sí solo significado, pero si te fijas la mayoría de palabras acabadas en ína son adictivas, y a eso me refería, que todos los días intento leerte, pero no siempre escribes, así que los días que no lo haces, me pica la curiosidad mientras espero. No iba a dejar que una cosa tan tonta como esa fuera tu pregunta existencial!!
Pd2: espero la adivinanza.
Diciembre 25th, 2006 at 5:00 pm
No se si lo sabías pero una de las pesadillas que cosumían desde pequeño a alguien a quien tengoen alta estima y que está cada vez más metido en el mundo del diseño, (Arcadio Domínguez), era la absurda situación de encontrarse en una mesa de terraza de bar en un callejón hablando con una cucaracha gigante que fumaba y con la cual hablaba en francés, cosa curiosa puesto que Arcadio decía no entender ni papa de este idioma. UN BESO, espero que llegues a leerlo.