La carencia agudiza el ingenio
La inspiración no existe, pero si en algún momento aparece que te pille delante de una hoja en blanco. Óscar Martínez
En serio, pensaba que era así, pero no, resulta que la frase original era:
La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando. Pablo Picasso
Hay momentos en la vida de una persona en los que su mente traspasa los límites a los que la sometemos en la rutina diaria de dormir, comer, hacer la fotosíntesis y trabajar/ir_a_clase. En esos días, y esto lo digo yo y está sin demostrar, nuestro cerebro libera una hormona que hace que se active parte de ese 80% de materia gris que tenemos en deshuso. Son momentos cotidianos, pero que nos ponen a prueba de una manera que sabemos que de no superarla llevaremos una espinita clavada siempre. Siempre. Las personas que tienen un número de días como estos a lo largo de su vida que supera cierta cifra son llamados comunmente genios. Los demás, sencillamente, no son recordados. Pues bien, hoy he tenido uno de esos días, y no precisamente durante el examen de esta mañana (Que más hubiera querido)
Me encontraba enfrascado en uno de mis terrible vicios vespertinos, hacerme tostadas, cuando un aluvión de información recorrió mis neuronas. Me encontraba ante la última rebanada de pan tostado y tenía que acabar la poca mantequilla que quedaba, sino sería un desperdicio. No me gusta tirar la comida, y no quedaba otro remedio que evolucionar a un estado superior de mi mente para desfacer el entuerto. Tras unos sencillos cálculos tracé un gradiente de mantequilla sobre la tostada, teniendo en cuenta la resistencia máxima a los esfuerzos en función de su geometría (resumiendo, si la cargas al medio eso se rompe) pero no fué suficiente. La rugosidad de la superficie hizo que mis aproximaciones perdieran el poco fundamento que tenían. Me sobraba mantequilla todavía, y no podía tirarla (exceptuando la de La Resi y la del Resto del INSA, que lo hago sin contemplaciones, eso no es comida) Así pues me armé de valor y me adentré en la dimensión desconocida. Más conocida por El lado oscuro. Y aún más conocida como el otro lado de la tostada.
Lo que pasó ahí quedará para siempre en mi recuerdo, pero el resultado fué el esperado. Cero derroche!
Y así es, amigos y compañeros, lectores y demás camándulas, como invente La tostada de doble cara.
(Basado en hechos reales)
Enero 20th, 2007 at 12:36 am
eres un genio
Enero 20th, 2007 at 12:55 am
Y tu un encanto
Enero 20th, 2007 at 1:21 am
Genial! Nunca lo había pensado, a mi se me hubiese ocurrido hacer dos rebanadas, con lo que tendrías cuatro bases, pero ese es otro tema.
PD: La ispiración seguro que no existe, o al menos eso dice mi talibán ortográfico.
Enero 20th, 2007 at 1:53 am
jajajajajajajajajaja
Grande Raúl, grande.
Enero 20th, 2007 at 6:19 pm
Espero que para mí alguna Don Twittero.
Pd: con ese invento ya puedo ponerte en un póster en mi pared!!
Enero 22nd, 2007 at 4:06 am
si la inspiracion no existe, no aparecera en ningun momento, asi q no es necesario q te pases el dia delante de una hoja en blanco jajaja. ahora, la capacidad para resolver problemas (por ejemplo uno de economia de recursos), en un tiempo record, se llama inteligencia (que guarda relacion con lo de ser un genio, digo yo).
pd: ¿seguro que no quedo mantequilla en el plato? ¿o te chupaste los dedos? oscar 100% eficiency. Gracias por hacerme reir jeje
Enero 22nd, 2007 at 4:07 am
me olvide de remarcar lo grande que eres
Enero 23rd, 2007 at 1:16 pm
Bueno peter, me propones cuestiones de delicado tratamiento. Para empezar, el hecho de que debas esperar la inspiración aún a pesar de que no exista no tiene mucho que comentar. Sin embargo su otro sentido, el figurado, propone la discreta paradoja de la mayor capacidad de inspiración (aún no existiendo) si uno se esfuerza en sus objetivos. Esto es: Trabajando se llega a los objetivos. O sea: No hay genio sin esfuerzo. Voila.