El método de Monte Carlo
Dice Wikipedia: Método no determinístico usado para aproximar numéricamente expresiones matemáticas complejas y costosas de evaluar con exactitud.
Pero esta definición es muy poco precisa. Lógicamente cuenta algo más pero no me aclara gran cosa. Claramente prefiero esta explicación sobre como aplicar el dichoso método.
“Se trata de unos monos que tiran dardos sobre un tablero cuadrado con una circunferencia inscrita.
Si se miran los que entran dentro de la circunferencia y fuera, se observa su relación, podemos llegar a pi, pero no es demasiado bueno apenas nos da 2 o 3 decimales.“
2 o 3 decimales??? 3,14??? Unos monos lanzando dardos??? Pués a mi me parece increible!!!
Pero tan increible, o más, fué lo que pasó ayer por la noche.
Ayer fuímos al casa del couch (lease coach, ono) de uno de los chilenos. Un couch es una especie de de padrino para estudiantes extranjeros que tiene como requisito ser el presidente de una empresa. En principio un individuo respetable. El plan era plantarnos 15, digamos…personas, en casa de unos franceses de 40 años con sus hijos, sus amigos y los hijos de sus amigos tomar una copita de vino con ellos cantar un par de canciones con la guitarra (efectivamente,íbamos a amenizarles la fiesta) y en 1 hora largarnos. Ya! Que incautos! Después de un rato de normalidad toca acostar a los niños y nos quedamos el couch, su mujer y el hermano de la mujer. El couch empieza a sacar el material pesado. Ron Brugal, puros españoles, los Gipsy Kings (en concreto el temazo que se escucha en este video de Corey Martinez que es primo mío) carteles de los Sanfermines…etc. Total, material de primera para montar una fiesta española (con chilenos, eso sí, pero para ellos no hay gran diferencia) Bueno, la fiesta española que los franceses creen que es una fiesta española.
Con lo que no contaba el amigo couch es con que le íbamos a arrasar la bodega.
Con lo que no contábamos nosotros era con que nos iba a arrasar él a nosotros.
Transcribo lo que pasó, objetivamente:
Y sin yo quererlo, pues había niños durmiendo en la casa, se armó una gran gresca. No violenta, quizá en apariencia, pero en una atmósfera de camaradería que parecía anular los más de 15 años de diferencia de edad que nos habían cohartado hasta el momento. He de suponer que no habría planeado tal hazaña, que nadie habría imaginado acabar así. ¿En que cabeza cabría tal distorsion de realidad? Sólo en la mente de un artista podría hallarse un surrealismo semejante sin haberlo vivido. Sabiéndose poderoso en su papel de anfitrión no dudo en imponer su ley en el momento en que los zagales españoles se precipitaron sobre la mesa de cristal, destrozando todo a su paso salvo la consabida mesa.
Invocando a sus antepasados, y quizá creyendo que se trataba de alguna tradición española/latina, abalanzose sobre los otros invitados lanzándolos contra el sofá. Emulando a Jonathan Davies, reputado jugador de Rugby, comenzó a placar a propios y extraños sin discernir la línea de la compostura y el saber estar. Más que no discernirla lo que hizo fué destrozarla. Para jolgorio de sus invitados, y deleite de su hígado, se había entretenido contando el número de chupitos de un extraño licor de pera que nos obligó a probar (2 veces 2) Hasta el momento habría luchado titanicamente contra la ingesta de alcohol, pero no pudo más y ataviado con su polo granate cargó repetidas veces hasta que acabamos todos en el suelo. Recuerdo pocas cosas, ya que los impactos que sufrió mi cabeza me relegaron a una posición de dudosa credibilidad, pero recuerdo el dolor de barriga cuando te ries, cuando llevás media hora y no puedes parar. Recuerdo los cuerpos, casi sin vida, golpeándose contra el suelo. Recuerdo la guitarra, sobreviviendo por escasos milímetros a un definitivo aplastamiento. Recuerdo niños al principio de la noche…tambien pasaron cosas bonitas. Pero esas no me habrían hecho levantarme de la cama para escribirlas.
Recuerdo también a su mujer. Su mujer miraba, impotente, apoyada en el marco de la puerta. Seguramente calculando los honorarios de un abogado matrimonial. Y a su cuñado, que seguramente no estaría calculando nada, con su moña en el sofá.
Aún me río ahora.
No sé por que lo cuento puesto que no os lo podríais imaginar si no estabais ahí. Pero aún así, como ejercicio de literatura informativa, ahí queda eso. Si hubiera fotos, que gracias a Dios no hay, las pondría.
NDLR: Los nombres de Couch, chilenos y Brugal, así como todos los demás personajes que aquí aparecen y los hechos narrados, son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
PS: Esto anula la fórmula de ayer, ya que tendría que haber andado unos 73 kilómetros, y no fué así. Habrá que depurarla un poco más.
PS2: La canción del video resulta que se llama Mario Takes a Walk y es de Jesse Cook.
Febrero 11th, 2007 at 5:49 pm
Estás fatal…